Terapia Individual

En terapia individual contamos con un espacio personal de confidencialidad en que la persona puede abordar el momento vital por el que está pasando – ansiedad, depresión, estrés, duelo, fobias, trastornos de la alimentación, trastornos de la personalidad...

Desde el contacto y el encuentro, ayudándonos de la palabra, el silencio, el trabajo corporal (movimiento, respiración, relajación) y la expresión creativa, trabajaremos hacia la integración de todo lo que nos forma como personas: emoción, cuerpo, mente y espíritu.

Ampliando nuestra capacidad para darnos cuenta, descubriendo y responsabilizándonos de aquello que interrumpe el contacto sano con nosotros mismos y con los demás.

¿Cómo empezar?

Hay muchas maneras diferentes de empezar la terapia. A veces hay un asunto concreto: una muerte, separación, tristeza permanente, ansiedad, fobias o trastornos que dificultan nuestra vida... Y otras veces ocurre que no sabemos muy bien qué es lo que nos pasa y si es necesario o no emprender la terapia. En este punto, son frecuentes frases como “no sé qué me pasa, no sé si verdaderamente necesito terapia....” No siempre hay que saberlo, no importa si es así, no hay maneras fijas de empezar, sino que es suficiente con que sientas el impulso, la necesidad o la curiosidad.

Para empezar estará bien que hagamos una primera sesión, donde nos conoceremos, hablaremos y veremos si está bien que emprendamos juntos el camino terapéutico.